
somos el molde de las avernas vacantes del invierno y el molde de los nuevos monotremata y el molde del trumeau más recargadamente animal
Equidna, equidna,
cuando la prosopopeya alcanza las volutas el afán voyeurístico hace temblar sus propias tablas optométricas y las tapas de los sesos de los équidos catres de tijera